Para
mí que soy un enamorado del color, el claro oscuro, el buen vino y la
grata compañía, podría dejarme seducir por su paleta de colores
furiosamente roja, alegre y callejera. Anticipo como metáfora de sus texturizadas paredes, bajo
sus múltiples patinas-su piel-, el éxtasis de la vida, drama y la
alegría.Así deja de ser icónica para convertirse en Roma la roja, la apasionada.
Ciertamente una ciudad muy viva pero polémica en su interpretación, desde sus amables y cordiales piazzas pasando sus interesantes ruinas que codifican memorias del esplendor y la decadencia. Les invito a ver esta documentación fotográfica en Roma, la roja y apasionada Italia, ix-2012 RBD
El esplendor del bosque caducifolio - que pierde sus hojas por temporada- es algo único y propio de la forma con la cual la luz del norte lo baña y engendra los más vistosos verdes y sienas. Su peculiar estructura lo hace fácilmente penetrable para que podamos disfrutarlos a plenitud.
Caminando con mi cámara en una mañana fría en los
páramos de Broadway, me siento extasiado por naturaleza, lo más cercano a
la idea de un Dios posible
Suspiro por parajes nunca hollados
por hombre ni mujer, risas o llanto,
y allí morar con Dios, mi Creador,
y plácido dormir como en la infancia
sin que yo turbe a nadie, imperturbado,
la hierba abajo, arriba la azul bóveda.
Bibury es
simplemente una ensoñación enclavada en los Cotswolds, UK. La
experiencia de estar allí es casi inenarrable por la quietud, el color,
la luz y el aroma a lavanda que se respira en el ambiente.
Una hermosísima catedral, la más excelsa, una "piazza" espectacular, Il Campo y un conjunto de calles cuyas convoluciones parecen programadas para mantenernos allí bajo un ambiente de elegancia y sofisticación.