BORGES Y YO
         Al otro, a Borges, es a quien le ocurren las cosas. Yo camino por Buenos Aires y me demoro, acaso ya mecánicamente, para mirar el arco de un zaguán y la puerta cancel; de Borges tengo noticias por el correo y veo su nombre en una terna de profesores o en un diccionario biográfico. Me gustan los relojes de arena, los mapas, la tipografía del siglo xviii, las etimologías, el sabor del café y la prosa de Stevenson; el otro comparte esas preferencias, pero de un modo vanidoso que las convierte en atributos de un actor. Seria exagerado afirmar que nuestra relación es hostil; yo vivo, yo me dejo vivir, para que Borges pueda tramar su literatura y esa literatura me justifica. Nada me cuesta confesar que ha logrado ciertas páginas válidas, pero esas páinas no me pueden salvar, quizá porque lo bueno ya no es de nadie, ni siquiera del otro, sino del lenguaje o la tradición. Por lo demás, yo estoy destinado a perderme, definitivamente, y sólo algún instante de mi podrá sobrevivir en el otro. Poco a poco voy cediéndole todo, aunque me consta su perversa costumbre de falsear y magnificar. Spinoza entendió que todas las cosas quieren perseverar en su ser; la piedra eternamente quiere ser piedra y el tigre un tigre. Yo he de quedar en Borges, no en mí (si es que alguien soy), pero me reconozco menos en sus libros que en muchos otros o que en el laborioso rasgueo de una guitarra. Hace años yo traté de librarme de él y pasé de las mitologías del arrabal a los juegos con el tiempo y con lo infinito, pero esos juegos son de Borges ahora y tendré que idear otras cosas. Así mi vida es una fuga y todo lo pierdo y todo es del olvido, o del otro.
No sé cuál de los dos escribe esta página.

Jorge Luis Borges

© Ricardo Baez-Duarte

A Walk

     
My eyes already touch the sunny hill.
going far ahead of the road I have begun.
So we are grasped by what we cannot grasp;
it has inner light, even from a distance-
and charges us, even if we do not reach it,
into something else, which, hardly sensing it,
we already are; a gesture waves us on
answering our own wave...
but what we feel is the wind in our faces
.

Rainer Maria Rilke



 
 
Si las nubes no hubieran  estado allí
Yo habría olvidado aquel beso hace mucho tiempo
Las nubes las recuerdo todavía y las recordaré siempre,
Eran tan blancas y venían desde muy lejos.

Bertold Bretch

Serie "Desde mi ventana"

 

Viendo la miríada de puntos luminosos en una noche estrellada,
imagino los billones de galaxias visibles y los incontables sistemas solares
que alojan civilizaciones mucho más desarrolladas que la nuestra.

De existir eso que llaman Dios lo imagino grande y universal,
la mera mención de nuestros dioses terrenos se convierten en conceptos parroquiales.

Dios debe adorarnos, nos contempla con cierta ternura, especialmente
a estas civilizaciones tan primitivas como la nuestra.

Cada vez que procesamos en nuestras mentes una expresion de amor
se reirá internamente y probablemente pensaría..."así es, así es..."

Pero El no rie, no piensa y no existe,
esas son meras categorías del pensamiento humano.

;-)


Día a día



El vino entra en la boca
Y el amor entra en los ojos;
Es todo lo que en verdad conocemos
Antes de que envejezcamos y muramos.
Llevo el vaso a a mi boca
Y te miro, y suspiro.

William Butler Yeats


Camino de las estrellas

 
Creo que una hoja de hierba no es menos que el camino recorrido por las estrellas
W.W.

Hierba que crece

 
Esta es la hierba que crece donde hay tierra y hay agua
Este es el aire común que baña el Planeta

W.W.